Manifiesto

Fehn_Venezia_1962

Me gusta evocar la imagen de un árbol cuando pienso en mi música, a medida que pasa el tiempo crece hacia arriba buscando nuevas direcciones, pero inevitablemente a su vez el árbol se alimenta profundizando más y más en sus raíces.

BRAHEM, Anouar ~ Músico y compositor tunecino.

Existe una condición intrínseca al acto de crear —o mejor al de existir, ya que se trata de la misma cosa en distinto estado de madurez— y es aquella de verse expuesto al mundo inevitablemente, a la opinión voraz y la comparación instantánea con los elementos restantes: infinitos componentes de un conjunto en constante cambio cuyo pasado no hace más que crecer.

Pasa, por tanto, que crear es congelar nuestro presente para aportarlo al futuro imaginario de comparaciones, algo así como aportar nuestro granito de arena a la altura del listón de la humanidad que viene. La arquitectura, como la vida, trata de explicitar preferencias y basta olvidar esto un solo instante para echarlo todo a perder. No cabe la posibilidad de resolver un problema asépticamente, cada proyecto es, lo queramos o no, un manifiesto.

Sverre Fehn, posible y paradójicamente el Pritzker menos mediático, tenía esto bastante claro y en cada obra demostraba el pensamiento que lo acompañó durante toda su vida. Fehn proponía que la única manera de entablar una conversación con la historia era poner de manifiesto lo nuevo, su presente; si por el contrario decidiéramos correr tras el pasado, jamás conseguiríamos si quiera darle alcance.

Umbral


La palabra «umbral» [soglia] no significa solo la línea de tránsito entre la calle y el interior de la casa, sino que al mismo tiempo se usa en sentido metafórico para indicar un límite entre lo interior, lo que pensamos, lo que vemos, lo que podemos llegar a ver, lo que debemos ver y lo que en última instancia vemos y determina una realidad que puede ser compartida, o sea entre nuestro interior y la observación del mundo.

GHIRRI, Luigi ~ Lecciones de  fotografía, clase del 19.01.1990.

¿Qué mejor forma de comenzar a escribir que escribiendo sobre comienzos?

El punto en el que uno está dentro o fuera, empieza o acaba, nace o muere, es un umbral. Umbral es una palabra que remite, si no etimológicamente en sentido estricto, sí en otros muchos a la idea de sombra (umbra), de paso del abierto al cerrado, de la naturaleza al refugio, a estar a cubierto.

En cambio, la palabra italiana que vendría a ser su equivalente, soglia, nos dirige en una dirección complementaria, la del suelo, el pavimento distintivo que nos indica que nos encontramos en un hogar.

Es nuestro deseo apropiarnos de dicha ambivalencia y hacer pasar por el umbral de este blog todo tipo de objetos: antiguos, modernos, comunes, extraños, etéreos, físicos, en la esperanza de que el tránsito será una experiencia de por sí interesante y abierta a dar cobijo a todo aquel que quiera detenerse y mirar a través.