Omphalos

Si la existencia en todos sus momentos es toda ella misma, la ciudad de Zoe es el lugar de la existencia indivisible. ¿Pero por qué, entonces, la ciudad? ¿Qué línea separa el dentro del fuera?

CALVINO, Italo ~ Las ciudades invisibles

La ciudad empieza a construirse desde el vacío, desde los poros y esponjamientos que, a modo de intersticios, se derraman entre las masas. La relación entre la densidad y su negativo dota de identidad al espacio urbano, y son las concesiones de los límites entre estas dos fuerzas las que permiten el desarrollo y el crecimiento del organismo habitado.

Jamás una ciudad será semejante a otra, pues sus patrones siempre responden a parámetros incontrolados en donde entra en juego lo ambiental. Del mismo modo, los rasgos singulares de sus habitantes se retroalimentan de los propios escenarios en que desarrollan sus actividades. El «ser urbano» es en sí una contingencia de fuerzas en tensión, que ceden o se imponen en mayor medida dependiendo de las circunstancias.

La ciudad invisible de Zoe alberga la belleza de lo indeterminado, es una urbe construida, pero por construir, sin jerarquías, en la que cualquier espacio aún puede responder a cualquier uso. Se trata de una suerte de matriz, de soporte desprovisto de carácter.

La especialización de la que carece la imaginaria Zoe de Calvino, en donde todo es y no es al mismo tiempo, se da en la ciudad existente a través del espacio público, por la magnitud y tipos de relaciones que se entablan entre las distintas aperturas y oquedades. El gran medidor del temperamento de la ciudad es la plaza, el gran escenario concebido como lugar de encuentro colectivo en torno al cual se agrupan edificios representativos y actividades de todo tipo. Este elemento nuclear, el omphalós, es el centro germinal de la urbe, el medio de expresión de su naturaleza y de sus modos de ser.

Resulta especialmente interesante el estudio de la relación entre los llenos y vacíos de las grandes plazas medievales centroeuropeas que establece el arquitecto decimonónico vienés Camillo Sitte en su libro Construcción de ciudades según principios artísticos. En ellas, la disposición de la catedral como elemento central, a veces exento (Núremberg, Brunswick) y otras embebido entre edificaciones (Palermo, Rávena, Siena), se establece como origen de coordenadas de un sistema variable en función de la zona geográfica y la importancia de la ciudad, potenciado por el desorden y la espontaneidad de la planificación urbana. De este modo, en torno al centro de poder eclesiástico, sumado a otros edificios principales como el Ayuntamiento, los palacios y otras iglesias, se conforman espacios vacíos concatenados que se acomodan entre los bordes fragmentados de las construcciones generando una notable riqueza y variedad formal y espacial.

Hablar de tipologías de plazas es como referirse a los tipos de ciudades. Aunque se pueden agrupar según criterios generales, resulta arduo agrupar los atributos de un elemento tan diverso como impredecible. En este sentido, el arquitecto luxemburgués Rob Krier, hermano de Léon, establece un desglose taxonómico de la plaza atendiendo a su condición formal, que profundiza en cinco parámetros distintivos: ángulos, segmentos, adiciones, superposiciones y distorsiones; todos ellos englobados bajo la dualidad geométrica de su carácter regular o irregular. El resultado es un catálogo variado de modelos de tipo rectangular, circular o mixto que enfatiza en la manera de conectarse con las vías circundantes, o lo que es lo mismo, en su grado de permeabilidad, entendiendo la plaza como lugar de intersección. Su libro El espacio urbano no sólo se limita al análisis en planta, sino que, además, incluye alzados, secciones y axonometrías que ahondan en la idea espacial de estos escenarios abiertos de la ciudad.

Desde una concepción más contemporánea, el urbanista austriaco Christopher Alexander se refiere al espacio exterior positivo como aquel que no es meramente el residuo sobrante de la disposición de los edificios, sino que se configura como espacio en sí mismo. De esta forma, al establecer el negativo de los llenos y los vacíos, podrían llegar a entenderse los espacios exteriores como construidos. Esta condición reversible de lo denso y lo liviano se deduce como el equilibrio y la desjerarquización entre ambas fuerzas. Asimismo, el espacio exterior positivo se encuentra lo suficientemente acotado como para ser reconocible virtualmente como escenario único, desde todos sus puntos, sin que ello repercuta en su permeabilidad y en su condición de lugar de paso.

La plaza es el rostro de la metrópoli, ejemplifica su funcionamiento, evidencia sus tejidos, es sirviente y a la vez servida. Es capaz de funcionar como elemento autónomo, pero precisa de las actividades que generan los edificios que la delimitan, y es producto de la incesante huella del hombre a lo largo del tiempo. Las superposiciones, los estratos, los espacios que fueron o hubieron de ser, como un relato de las luces y sombras de la ciudad del sí y la ciudad del no de Yevgueni Yevtuchenko:

Sólo que, a veces, en verdad es aburrido
que todo se me dé, apenas sin esfuerzo,
en esta ciudad multicolor y deslumbrante.
Mejor ir y venir hasta el fin de mi vida
entre la ciudad del sí y la ciudad del no.

Scala

_1

SCALA · Architecture Playing Cards es una baraja francesa que a través del dibujo refleja el panorama internacional de la arquitectura del siglo XXI. Cada naipe muestra una obra representativa del último cuarto de siglo y cada palo aglutina proyectos de escala similar, desde el pabellón o la casa hasta la infraestructura urbana.

Nuestro proyecto se propone reunir el trabajo de los arquitectos más relevantes de nuestra época, y al mismo tiempo poner en valor trabajos en países emergentes para la crítica arquitectónica, todo ello reunido en un objeto cuidadosamente diseñado que cumple los parámetros tradicionales del juego de póker.

SCALA · playing cards collection is an ongoing project which, through a standard deck of poker cards, provides an overview of several buildings of interest in the last years. The four suits define the size of the projects from the small scale of pavilions and houses to the urban and infrastructural range. 
In addition to bringing together the most representative architects and their works over recent years, it is our intention to carry out a wide review within emerging countries in the current architectural panorama, shaping a quality object carefully designed that also fits the parameters of the traditional poker card game.   

https://www.kickstarter.com/projects/561205570/scala-architecture-playing-cards

_2

_9

_6

_12

_13

SCALA está a la venta en la tienda Etsy de Arquitectura a Contrapelo.

Para más información, descarga nuestro dossier (EN / ES).

Difusión · Featured in

Español: http://www.plataformaarquitectura.cl/cl/806304/scala-naipes-con-dibujos

English: https://www.curbed.com/2016/4/7/11385270/scala-architecture-playing-cards-kickstarter

Deutsch: http://www.gistphotography.de/scala-das-etwas-andere-poker-blatt/

Italiano: http://www.organiconcrete.com/2016/05/05/scala-quando-larchitettura…

Français: http://www.fubiz.net/2016/05/04/illustrative-modern-architecture-playing-cards/

Pусский: http://archspeech.com/article/vypushhena-koloda-arhitekturnyh-kart-dlya-igry-v-poker

Português: http://www.archdaily.com.br/br/867510/scala-naipes-com-desenhos

Shqip: http://www.vitamina.al/grafike-moderne-nga-arquitectura-a-contrapelo/

Türkçe: http://kot0.com/scala-mimari-iskambil-kartlari/

Dibujar

El vacío condensado en un trazo; / los espacios velados, infinitos, / los surcos descifrados en la tierra. / Alcanzar los anhelos más profundos / en el temblor y el silencio del papel.

Resulta evidente que todo lo existente se ve continuamente sometido al devenir del tiempo. Pero es quizás todavía más interesante pensar en cómo la temporalidad es capaz de intervenir en los procesos creativos.

La primera forma en que el arquitecto (el escultor, el director de cine, el soñador) se acerca a un proyecto, posiblemente sea desde su imaginación, fabulando acerca de formas posibles en que desarrollar sus arquitecturas. Sin embargo, no dejan de ser escenas desordenadas y de gran imprecisión las que facilita el subconsciente, extraviadas con facilidad y las más de las veces exiguas para llegar a entrever una correlación contingente con la realidad buscada.

El dibujo con las manos, el esbozo, es el primer trazo de las aspiraciones del creador. Lo fascinante del boceto es su carácter indecidible, pero a la vez sintético y expresivo hasta niveles que incluso una vista diédrica posterior, una imagen o la propia realidad no son capaces de alcanzar. El arquitecto finés Reima Pietilä venía a exaltar como virtud principal de lo dibujado su flexibilidad hermenéutica, como un proceso capaz de ir desechando de forma considerada aquellos aspectos no reclamados pero a la vez sin atentar contra las posibilidades latentes de lo pretendido.

Juhani Pallasmaa defiende que un esbozo es una imagen temporal, un trozo de acción cinemática. El esbozo es empírico, es una forma de pensar desde la expresión corporal. Es, quizás, la forma en que la sensibilidad y personalidad del creador adquiere la máxima potencia: un fluido desarrollo en que se entremezclan fractalmente razón y cuerpo. El pósito de los trazos y la sedimentación en el tiempo van apilando esas posibilidades hasta ir desvelando las decisiones y condiciones de lo creado.

El dibujo permite adelantarse a lo acontecible y mostrar su esencia. No es de extrañar cómo le es necesario a cineastas como el ruso Sergei Eisenstein o el alemán Fritz Lang para generar sus mundos más intrínsecos, o cómo los precisa el pintor como paso previo a un lienzo. Es la antesala de la creación, el soporte a través del cual llegar a lo «ya pensado» con la maduración y temporalidad precisas.

El proceso creativo requiere de un periodo necesario para su gestación. Como le sucede al artista alemán Gerhard Richter al incubar sus pinturas, para las que precisa de un tiempo de crecimiento a lo largo del cual son las propias obras las que le van reclamando nuevas acciones. Atendiendo a sus llamadas, éste las revisita y les va confiriendo progresivamente rasgos y forma hasta llegar a su concepción, posiblemente siempre inacabada. Edvard Munch se expresa en los siguientes términos: Se ve con ojos distintos en momentos diferentes. La manera en que se mira también depende del estado de ánimo.

El tiempo y la experiencia condicionan el modo en que el creador se enfrenta a la realidad y afronta la necesidad íntima del arte. El propio Munch, de una forma casi obsesiva, pintaba repetidamente versiones de los mismos cuadros ante la oportunidad que el paso del tiempo y el deterioro de la memoria le ofrecían para modificar su visión de las escenas representadas. Paul Cézanne fue retratando en distintos veranos el Mont Sainte-Victoire, evolucionando progresivamente hacia la abstracción postimpresionista de su última y más relevante versión de 1904. Es la interferencia del paso de los días la que va destilando los pensamientos más esenciales y los procesos del creador que, tan maleable como sus propias obras, conforma progresivamente una cartografía impregnada de su bagaje artístico.

El hombre que dibuja, pinta, esculpe o fotografía, el hombre que crea, persigue retener el tiempo, dilatarlo o postergarlo, y para ello necesita sostenerlo en sus manos. Y quizás, en raras ocasiones, acaso lo consiga.

Nadie sabe lo que puede un cuerpo.

Baruch SPINOZA